26.1.07

DIARIO DE VIAJE 9 Y 10: Las mentiras tienen patas cortas

Yo sabía que algo raro había. Mr.L no es un ser humano, Mr.L es un super héroe. Mr.L no es Superman, no es el hombre araña, Mr.L es ACUAMAN. Permaneció en el día de la fecha 6 horas en el mar Pacífico, flotando a 4 metros de profundidad. Porque hay algo raro en este mar, el agua te pasa de la cintura y desaparecés, se hace un barranco de 4 metros. Y Mr.L, apenas moviendo sus largos brazos cual pez, estuvo muy campante 2 hs en el turno mañana, y 4 en el tarde. Yo, con mi manera inquieta, a la mañana tomé sol, me fui a comprar algo pa tomar, entré 3 veces al mar, y Mr.L seguía ahí. Cuando nos encontramos nuevamente por la tarde en proximidades del agua, Mr.L volvió a sumergirse, yo entré al mar con el (16 hs), charlamos, luego sentí ahogarme y reposé, ya sin la excuasa de la altura, y con mi estado de agotamiento, tomé masajes, luego tomé la merienda, luego tomé una llamada, luego tomé un baño y recién a las 19 hs decidió tener compasión de su cuerpo y salió. Porque Mr.L no se cansa, es como Forest, me contó que una vez, ayudó a mudar a Llamarada P, bajando muebles por escalera, luego armó la casa del abusador de su hermano, se fue a jugar un partido de futbol, para lo cual se fue caminando 51 cuadras, así es Mr.L, quien me hizo caminar por todo DF y me sometió a las peores rampas en Taxco. Mr.L, estimados lectores amigos, tiene poderes.
Para concluir les cuento unas rarezas acapulquenses, podés morir intentando cruzar las calles. Acá el rojo no es una sugerencia, directamente no se lo toma en cuenta, y paa llegar del hotel acá enfrente a Office Max, tardé 7 minutos, casi me pongo a llorar. Otra cosa extrañísima, es que los choferes de colectivos, que son combis, hacen publicidad de su trayecto en cada parada. Por què? me querés explicar para qué un chofer tiene que decir: "Suba a mi coche que voy hasta tal lugar"? Que tiene que ver? Si es una línea de transporte! A veces tienen hasta un ayudante por si se cansan de gritar...
Bueno, los dejo porque voy por Mr.L, que capaz le dieron ganas de hacerse un bañito de inmersión y yo me tengo que ir!

1 comentario:

Anónimo dijo...

En enero del 93 fuimos a punta del este, un grupete en el que estaba incluído Mr.L, un purrete por aquel entonces. El apodo que obtuvo por sus largas horas en el mar fue: la morsa.