7.2.07

Holidays

Trabajar en una oficina conlleva algunas rutinas a veces muy divertidas. Más allá del cariño que comienza a despertertarse entre compañeros, de berrinches cuando hay mucho trabajo o de hacer fiaca disimuladamente, lo que sucede durante el período vacacional es llamativamente gracioso. Desde el 23 de diciembre, último día hábil oficial en adelante, todo es un viva la pepa. Los que se están por ir ya tienen la cabeza en el mar, los que se van en febrero, en enero tiran la toalla porque está en 15% de la población, los que vuelven en febrero, están desgastados mentalmente por la depresión de la vuelta, y los que no se fueron del todo, están mirando las fotos de los que volvieron. Encima se suma a los que se van los viernes a la tarde y ese día vienen por 4 hs totales, y salen solo media hora a almorzar (tampoco la pavada). Esto hace que todo sea como permitido, los horarios de almuerzo se extienden a casi el doble, la ropa con la que se viene a trabajar es muchísimo más informal que de costumbre, no se hacen llamados después de las 17 hs porque sabés que no encontrás a nadie, o de encontrarlo, lo estarás molestando, y es inebitable no formar parte de un círculo vicioso que dura aproximadamente 80/90 días. En fin, si bien no somos los españoles que tienen casi tantas vacaciones como los escolares, creo que estamos más relajados que los chinitos.

3 comentarios:

Blogovido dijo...

Parece México todo el año

Germán dijo...

Yo viajo media hora , comienzo mis tareas 9.00 hs , las finalizo con 3 kg menos de peso y 5 meses menos de vida a las 18.00 hs sin haber comido ni orinado , el pais saldra adelante con muchos como yo.

Blogovido dijo...

¡Una nueva dieta! ¡La dieta del verano!