21.2.07

Natural, económico y súper efectivo!

Los bosques de la República Checa están llenos de alegría. No por sus paisajes, ni por su flora o fauna, sino porque crecen hojas de remolacha y nabos, que se transforman en etanol debido a la fermentación, dejando a los animales sin coordinación, "como un bebedor después de 15 cervezas", obviamente los turistas corren asustados, porque no solo ven a ciervos tratando de andar derechos, sino a Horacio Guaraní arrastrado como un hipopótamo buscando otras combinaciones.

1 comentario:

Sandro Guzman dijo...

Conozco gente que le encanto la idea y ya estan averiguando que vacuna hay que darse para ir a Republica Checa