28.4.07

Comienzan los destrosos

Mi casa estaba aún estrénándose. Pero haber aplastado un mosquito hace unos días con toda mi fuerza y dejando un recuerdo de mi propia sangre en la pared de mi cuarto, fue el comienzo de un deterioro sin fin. Una de mis lámparas del living, que la arquitecta Carla recomendó especialmente como pieza única y original, ha sido quebrada, rajada y rota en una parte. Un ser insensible y en un acto de torpeza alzando sus manos no sabiéndose bien por qué, ha hecho sonar el adorno tríptico cual campanario de Vaticano y yo, desde otro sector habiendo oido a cosa rota, vi la consecuencia. Espero que hasta septiembre al menos, siga siendo un depto casi nuevo...

No hay comentarios: