3.8.07

Agua bendita

A mis bonsai les encanta la lluvia. Más que a ningún otro ser vivo. Es como que se ponen más verdes aún, como si sonrieran (con voluntad de encontrarles la sonrisa). Y a mí también me gusta la lluvia, me trae calma, además de sueño... Parece como si limpiase algo que quedó ahí atrapado, dando la sensación de movimiento, de tranquilidad. Cierto que es mucho más linda en verano, porque mojarse no molesta tanto. Igualmente siempre para. Siempre se termina hasta que vuelva a empezar. A veces seguido, a veces cada tanto, a veces en demasía, pero es parte de un todo. Y siempre que llovió, paró.

2 comentarios:

Blogovido dijo...

¡Claro que la lluvia está buena! El embole son las Sudestadas en invierno y cosas por el estilo, como un partido de fútbol o un asado al aire libre, pero las tormentas son algo divertido y, para recibir cargadas, nos enseñan el poder de la naturaleza. Esas tormentas de verano, con un viento que se lleva todo, cerrando las ventanas, apagando el acondicionador, sacando la ropa de la soga, los pájaros buscando resguardo. Lo mejor es vivirlas al lado del río. Acá se hace aburrida, anque cómoda, la temporada seca en la que llueven 3 veces (y poquito) en casi 6 meses.

*Marinita* dijo...

tengo 2 bonsais, son hermosos!! los compre en el jardin japones y los cuido mucho... es mas, hasta les compre cajita de vidrio para que aguanten las heladas...

pregunta: entonces ya no bailas mas en el caño?? justo cuando iba a empezar...