10.10.07

Cuentos asombrosos lorenísticos.

Viernes pasado. Horario rondando las 21.00 hs. En mi casa había mucha gente, llegaba otra y encima había pendiente un pedido a la pizzería. Gente que subía y bajaba y todos con un mismo comentario: "Che Lore, está abierta la puerta del depto de tu vecina". Es decir, mi ex casa, el séptimo B. Yo, ya viviendo en el C, mucho no podía hacer. Eso creí al principio, porque después me di cuenta que debía decidir entre espiar o no, entre cerrarla o dejarla abierta. Llamar y cortar o llamar y avisar. Ibamos a quedar como sospechosos personas que en ese momento nada tendíamos que ver. El tema no fue importante en la reunión hasta que se tornó serio. Casi que veníamos hablando más de las hipótesis acerca de la puerta abierta que de la tardanza de la pizza. Finalmente espié. Todo oscuro. Mucho viento. Una mezcla de melancolía por ver mi ex casa pero un terror extremo. Pensé definitivamente en un asesinato. La dueña del B es una señora sesentona, pituca y misteriosa, la ví 3 veces en mi vida y no me gustó cruzármela. Luego de debatir este problema que no era nuestro pero parecía serlo al tener que resolver algo, fue una persona y cerró la puerta. Habíamos dejado un huella. Nunca más volví a ver a mi vecina, pero me quedo tranquila porque tampoco vino la policía.


Este relato pertenece 100% a la realidad. Conste en actas.

4 comentarios:

Blogovido dijo...

¡Es una bruja! Sale volando con la escoba y no necesita la puerta. Por supuesto, tampoco tiene miedo de que entren a robar.

Creo que es la hipótesis más probable.

Dudú dijo...

dejaron una huella!!!!!!!

mama mia!
avisa cuando aparezca la vieja sana y salva

Rayu dijo...

No vino el cerrajero tampoco?

Lorena Frost dijo...

Tampoco el cerrajero. Con lo cual sigue el misterio. Yo los voy a mantener informados.