16.11.07

El que no corre, vuela...


Ayer a la mañana fui a caminar con mi amiga Vanina por Palermo. La ida y la vuelta hasta el lugar fue también a pata. Pero no fue una caminata cualunque, fue realizada a una velocidad similar a la de los juegos olímpicos. No podíamos ni hablar! Hicimos 2 vueltas (4 km) en 15 minutos! Somos gente grande! Y ella con un poco más estado que yo, era la que marcaba el ritmo y yo la seguía pensando para mí: Dale. Estás solo caminando rápido, nada más. No te quejés, ponete al lado de ella, respirá! Me tenía que dar órdenes así! Estaba muy cansada. Cuando volvimos fuimos a buscar a uno de sus hijos, Luchi al jardín y cuando llegamos a almorzar a su casa, le dije: "Vani, antes de comer me quiero tirar un ratito". Y dormí hasta las 14.30! Lo más cómico, fue que cuando me desperté tenía a su marido Darío (amigo mío desde los 12 años) roncando al lado mío. Darío es tenor, y siempre trabaja de noche y duerme la siesta. Vio a una masa corporal tirada cual vaca hechada en su cama y ni siquiera creo que me consideró mujer.
PD: Hoy me levanté con un dolor en las piernas tremendoooo!!!

1 comentario:

Blogovido dijo...

Estás arruinada.

¡Menos mal que Darío no se metió en la cama con otras intenciones! (Las Majas del Bergantín: "peor lo que nos harían si no se dieran cuenta")