3.11.07

El traslado.

19.30 tomé un taxi desde mi casa. Es que la última vez que fui a un recital en auto (Calamaro dic-06), lo tuve que dejar casi a mitad de camino entre mi casa y Obras, además de cobrarme una fortuna un banderillero chorro, así que esta vez me creí precavida. A mi me gusta charlar con los taxistas las pocas veces que utilizo este medio, saber qué opinan, como ven a la gente o simplemente si peinsan que va a llover. Pero esta vez, me tocó un taxista casi sordo, que cuando noté que le tuve que repetir 3 veces a donde iba me negué a seguir esforzándome. El silencio estaba presente y marchábamos bien. De repetente, 5 cuadras antes del túnel de Libertador, todo queda inmovilizado. El señor sordo me dice: "Hay algo hoy por River?". "Claro señor, toca Soda Stetero" (además de sordo, tarado!), y me dice: "Uhhhhhh, qué garrón hermana, voy a agarrar Cabildo". Luego de maniobras para atravesar autos e ir por afuera del túnel para llegar a Cabildo y luego entrar nuevamente para Libertador a la altura de Udaondo, nos llevó 45 minutos de sufrimiento. Con Pilu nos habremos mandado 80 mensajes de texto y el precio del viaje me salío casi como ir al Tigre. A la salida, no quisimos ser los primeros en retirarnos, pero el malón afuera era asombroso de todas maneras. Había tanta gente caminando junta y pegada que cualquier movimiento a destiempo que hicieras podría treaer avalancha en consecuencia. Pilu se sintió un super héroe cuando frenó e hizo desviar un grupete para que Cami se atara los cordones, parecía una misión imposible. En el mismo lugar donde nos encontramos, nos separamos y yo quedé sola caminando por Libertador. Pensando que 10, 20, 23 cuadras ya conseguiría un taxi. Pero me fue imposible. Tan imposible que me volví caminando a mi casa. Un viaje que me demandó 45 minutos y profundos pensamientos. Por momentos me sentía una pelotuda y por otros que le estaba haciendo un bien a mi cuerpo con esa caminata. Por momentos me moría de calor y por otros de frío. Hacía 5 hs que no hacía pis, ese tema me empezaba a preocupar un poco y aceleré la marcha. Antes de La Pampa dije: "Ya no miro más para atrás a ver si hay taxi porque me duele el cuello", y decidí que caminaría. Llegué agotada, luego de viajar 45 minutos con un sordo, de estar saltando 3 hs con Soda y de caminar 8 kilómetros, caí rendida, y cómo habrá sido de intenso mi cansancio que dormí 11 hs! Un reconfortante descanso para una noche llena de movimiento.

4 comentarios:

Jack dijo...

Lo que yo se es que la semana pasada, cuando iba a la fiesta de Las Medias, me quise toamr el colectivo...y al haber tanta gente el chofer abrio la puerta de atras, subí por ahi, no pague boleto y llegue a destino gratarola...Gracias Totales!!!

Rayu dijo...

las pocas veces que sali de obras o del cementerio de gallinas por un recital, arranco a caminar y fue... lo que encuentre en el camino me lo tomo!... creo que no he llegado a caminar hasta mi casa ni siquiera cuando vivía en LMCampos y Lacroze...

Dudú dijo...

uh, amo caminatas largas, bue mira la peli que puse encabezando el post!
a pesar del cansancio y todo, una buena caminata, solo o mejor bien acompañado, es muy bueno

Dudú dijo...

bien x no ir con el carro!!