16.5.08

Nada es casual.


Barreda y Berta (B y B) se conocieron en la cárcel. Obvio. Berta iba a visitar semanalmente a su mejor amigo, preso. Obvio. Este amigo, presentó a B y B y entablaron una relación primero mediante cartas y luego no se sabe cómo. Ojo que parece que también le escribían 599 mujeres más! Uno se pregunta: Como Berta no tiene miedo que a Barreda se le salte de nuevo un conjunto de tornillos y termine algo violento? Y no, evidentemente no tiene temor alguno. Claro, es que ella está acostumbrada. Su mejor amigo, el preso, está en esa condición casualmente, por "homiciado agravado por vínculo". Y saben a quién eliminó? A su mujer!

1 comentario:

Anónimo dijo...

q fea esa gorda yo que Barreda , la mato.