14.7.08

Diario de Viaje México: Día 10 y 11. Valle de Bravo.

La verdad que plasmar en este post lo que significó para mí Valle de Bravo me resulta un tanto difícil. Un bosque colorido, mágico, colonial, lleno de historia, de leyendas, de gente que adora su lugar. Como todo pueblo, tiene su centrito, su plaza, su iglesia, sus costumbres... Valle de Bravo está rodeado de montañas, las calles suben y bajan, se respira un aire profundo y se ven imágenes que el ojo no está acostumbrado a percibir. Parece un lugar de peícula, de esos que uno pensaban que eran imposibles de conocer. Y yo estuve ahí. Y conocer un lugar con un "local" es muy diferente a viajar de turista, por más que vayas a los mejores hoteles. A estos pueblos, te tiene que llevar alguien que ya lo conozca. Y yo quiero volver y hacerle conocer a alguien más esto.
Miren los colores de la casa!!! Este complejo está bastante antes del pueblo en sí. Y de vista, el lago del valle.
Alberca de la casa. Primero jugamos un partido de tenis y después al agua! Era una tarde hermosa. No mucho calor, pero el agua estaba climatizada. Me había puesto protector 60 de lo que quemaba el sol, y al rato... El diluvio universal. Yo me quedé mucho en el agua con la lluvia porque me parecía una experiencia maravillosa. Pero cuando vi que la filmadora corría serios riesgos de seguir funcionando, salí.
Hay un negocio dedicado especialmente a duendes y en la puerta hay muñecos gigantes. Cuando me asustó el que era "de verdad" casi me muero de un infarto.
En el centro con Oli y su paleta de fresa. En pocas cuadras podemos encontrar muchísimas "Neverías y Paleterías": Helados de crema y de palito. La plaza principal. Me fui a caminar por alrededor a pleno sol, y sentí una paz hermosa. A unas pocas cuadras del centro, hacia abajo, se encuentra el "Embarcadero". Allí se pueden realizar actividades como Jet Sky, pasear en lancha por 40 dolares para 5 personas por una hora, se puede contratar para hacer parapente, andar en cuatriciclos, de todo. "Cascada Mágica". Díganme si esta escena no parece de ficción. Venía yo salida por el techo del auto filmando, y de repente vi que casi se nos viene un árbol encima en plena curva y bajada. Después vi que dos hombres se estaban ocupando del tema y que los de más abajo sacaban su mano para advertirnos que no pasemos. Claro que todo eso me doy cuenta ahora que vi la foto, jajajajj!
La carne antes de ser puesta a la parrilla, se la deja marinada en lima, cebolla y chile. Comimos un asado a lo mexicano pero me gustó. Mi cuerpo ya me pide picante, que horror!

3 comentarios:

Blogovido dijo...

¡Hermoso lugar! ¡Y tan cerca!

En el primer viaje no salías de McDonalds, ahora estás enchilada, no le vas a sentir el gusto a los ravioles acá :)

Jack dijo...

Hasta los duendes viajaronnn!!!!

eduardesky dijo...

uno de los duendes era de verdad!!!!!!???????

largando el mezcal.............

che lo de la carne no le veo gran diferencia con adobar con chimichurri, nunca adobaste una carne "unos dias pasadita"?