16.7.08

Volver.

Cuesta volver. Las cosas están raras. En realidad no cambia nada, pero todo parece diferente. Vi una Buenos Aires cansada, gastada, opacada, invadida de broncas, de bombos, de mugre. El trayecto de Ezeiza a mi casa, lo viví junto a la centena de micros que iban hacia la Plaza de los dos Congresos. Gente fea. Que no tenía idea seguramente a qué iba, pero si por cuánto. Cuando volás mucho en avión, y estás sin dormir, y le sumás el cambio de hora, el cuerpo tarda en vovlerse a acostumbrar, como que el alma te llega más tarde (en el siguiente vuelo), y si le sumo que no entiendo este verano dentro del invierno, estoy casi descolocada. Dos horas antes de llegar, estaba en Santiago con 3 grados, y llegué aca y habían 27º3!!! Cómo puede ser? Pensé que mi mamá exageraba cuando me decía que hacía calor, pero no. Y me encanta. Parece que en cualquier momento ya empieza la primavera...

2 comentarios:

Blogovido dijo...

Estás demasiado abrigada en la foto.

Acá salvo la temperatura, nada cambia.

hictio dijo...

Hola Frost,

No entiendo... No tenés suficiente con el calor que ya hace de Noviembre a Marzo (como mínimo)?
Que invierno mas apestoso, este año es una plaga tras otra.