22.9.08

Fuera bichaaaa!!!!

Odio a las personas malas. Pero más que a un hombre malo, odio a una mina mala. Tal vez por compartir género, no lo puedo tolerar. Son fáciles de reconocer: Suelen estar siempre sin compañía masculina, cuchichean al lado de alguna de turno, porque no tienen amigas estables tampoco, no conocen la buena onda si no va pegada a un interés propio, miran de arriba a abajo lo que tenés puesto con máximos detalles, y la envidia les invade la mirada. Si creés en el mal de ojo, seguro te lo enganchás en ese momento. Son capaces de engancharse a ex tuyo, y eso suma doble la maldad. Tratan de pasar por inocentes, pero son fáciles de detectar ante tanta falsedad. Son caraduras, mentirosas, estrategas y fabuladoras. Paranoicas y caraduras. Hay muchas por todas partes, pero a mi que no se me peguen nunca más. Hoy elijo quien forma parte de mi vida y quien no. Y soy sumamente responsable de estas elecciones y feliz por ello. Quiero a mi lado gente que me quiera de corazón, y que toque compartir lo que toque, porque cuando yo quiero, quiero en serio. Pero cuando odio, me dan ganas de vomitar.

6 comentarios:

Andrés Ini dijo...

Fuerte! Pero no me siento aludido...por suerte no soy mina.

Barbie dijo...

Estas mujeres son previsibles, les reconozco cada paso que van a dar... SON ENFERMAS!
NO saben lo que es querer bien a alguien y son felices con la desdicha ajena y lo más grave de la situación es que los hombres solo las reconocen despues de haber sido destrozados por una de ellas y quedan con una paranoia de que todas seamos iguales.
No piensasn, especulan y cuanto más incomoda te hace sentir, más felices son.
Son como hechiceras, y por mujeres como esas, los hombres están como están...

Lorena Frost dijo...

Bar: Claro, me faltó decir todo eso....
Andy: Aunque te convirtieras hoy mismo en mina, jamás podrías ser tan malo.

Rayu dijo...

yo soy mala y nah per nah que veh!!! jajaja

Guso dijo...

El que nace para pito, nunca llegará a corneta. Y la puta aunque sea vista de seda, puta queda.

Marie dijo...

lo importante es saber verlas venir y correr rápido en dirección contraria

a veces se complica, yo trabajaba con una así y la tenía que ver todos los santos días
el día que renunció (después de innumerables idas y vueltas donde extorsionó a nuestros superiores hasta exprimirles la última gota de aumentos y permisos) hice un bailecito de la victoria, te juro