18.6.09

Piña a Peña.

Hubo, hay y habrá taaantos talentosos. Peña se definió, además de "puto lindo" (frase que ya me tiene harta), como un esquizofrénico, y gracias a poder disociar tanto su personalidad, lo enfocó al don de la creación de múltiples personajes que a mucha gente le parecían "únicos". Peña fue un revolucionario que se animó a decir hasta el hartazgo la palabra puto y pija. Con un carisma impresionante, sin dudas sincero, tenaz, hablando de frente, amando y odiando con la misma pasión. Pero no tolero la gente que no se quiere a sí misma, porque ya no coincide conmigo desde el arranque. No tengo la capacidad de disociar talento con clase de persona. No puedo, me cuesta y para ser sincera yo también, no hago es esfuerzo. Un hombre que habiendo contraído el sida por no cuidarse, por mala leche o por casualidad, sale en los medios diciendo: "Yo no pienso ponerme un forro nunca", me parece que con el rol que tenía de comunicador social, no puede de ninguna manera decir una cosa así. Una persona que se caga en sí mismo, por supuesto lo hace en la gente. Muchos podrán decir: El que avisa no traiciona, pero cabe aclarar que tampoco acuerdo con esa frase. Me parece chota. No puedo separar hombre de personaje. No lo sé hacer. Muchísima gente lo quiere, seguramente, yo hoy forme parte de la minoría, pero mis convicciones también son fuertes. Y tengo todo el derecho en decirlo, tantos como otros hoy lo lloran. Probablemente, algunos porque queda mejor estar del lado de muchos, que de pocos. Lo escuché poco, nunca lo vi en teatro, y no era oyente de su programa de radio (principalemente porque a esa hora estoy durmiendo). Muchísimas cosas que leí o escuché de él me parecieron divertidas. No me sacó más que alguna sonrisa. Y eso no alcanza para querer a alguien y luego extrañarlo. Obviamente, me apena su muerte, pero tanto como la de otros tantos anónimos. Y estoy segura de que hay más talentos anónimos que conocidos, porque primero para poder mostrarse hay que llegar, y el precio a veces es muy alto. Hay gente que se muere baleada porque le quisieron afanar un par de zapatillas, Peña se agarró sida y siempre lo noté hasta orgulloso del tema, como que lo divertía el tema, como que era un ejemplo.... Ojalá descanse en paz, creo que en vida no la tuvo.
PD: Este post va sin foto. Ya hay demasiada exposición.

3 comentarios:

German Alfaro dijo...

Totalmente de acuerdo contigo Lor. Me nefrega que se haya muerto, no mas ni menos que cualquier otra muerte.

Rayu dijo...

upa... cuanta sinceridad... para mi también fue un "sin más", no sé nada de la historia del tipo, no lo escuchaba, no me parecía tan gracioso, obviamente que me da pena que se muera, pero como que se muera cualquiera...

a mi me llamó la atención pero sólo porque es el más farandulero de los 4 que se murieron... porque nadie habla de Oscar Ferreiro, Alejandro Doria y el historiador (que perdón, pero no me acuerdo el nombre... jaja). y creo que de los 4 me da mas pena el Oscar, que era un malo genial en las novelas... jeje... no habrá otro como él...

besooo

Roberto dijo...

A mí nunca me gustó.
Igualmente que en paz descanse, pero lo de la legislatura porteña fué patético.