26.10.11

Cuestión de peso.

Cuando quedé embarazada, arranqué con 10 kilitos de más. Me veía una gorda chancha, y hoy extraño semejante figura. Venía de dos viajecitos all inclusive que te asesinan! Desayuno diario de huevo, papa, salchichas, más papas.... Helados, jugos, comida a toda hora. A las 3 semanas de embarazo, ya me daban el asiento o me asignaban todas las prioridades existentes (bancos, supermercados, pago fácil, farmacias). No hice una sólo cola desde el mes uno. Cosa que no es normal. La panza suele salir al cuarto mes. Yo me la puse de entrada, así que llegué al noveno casi volcada hacia adelante. Mi tobillo tenía el ancho de dos zapatillas, así que sólo me entraban unas ojotas que las dejé chatitas como si les hubiese pasado una aplanadora. No pude llegar a los 100 kilos, me quedé en 96. Mi marido frustrado porque a esa altura, ya me alentaba para las tres cifras (mejor reir que llorar). Comía fideos, tomaba cindor con vainillas, alfajores, 40 piezas de sushi... Seguí con el régimen all inclusive las 40 semanas, y así llegué al parto, sin poder ser penetrada por la aguja del suero de la cantidad de líquido retenido que traía encima. Ya bajé 16, pero aún me faltan apenas 20, y hace dos meses que estoy en mantenimiento!!! Peso lo mismo que mi marido y la cama se empezó a hundir. Miro mis jeans y me dan la sensación que pertenecen a Pampita. Había sido flaca y nunca me di cuenta? Ahora no me soporto, sin embargo no encuentro la voluntad para comenzar con el sacrificio de una dieta. Pero hast aaquí llegué. Empiezo el jueves y no paro hasta que por lo menos me entre el jean más grande!

25.10.11

Hija.

Soy madre, pero sigo siendo hija. Hasta ahora era la típica hija única, pero ahora salí del foco de interés principal. Mis padres vienen todos los días a ver a Miranda, una nieta que esperaron desde que me desarrollé. Como me tuvieron de grande, querían compensar teniendo un nieto pronto, pero no se les dio. Yo tuve a mi hija a la misma edad que mi mamá me tuvo a mi. Pero yo la tengo en el momento justo en que la quise tener. Siempre lo deseé, siempre fue mi sueño, pero siendo real hoy, creo que es el momento justo de ser mamá. De haber vivido y estar preparada para un montón de cosas. No es joda ser madre, tenés que tener el bocho bien cuidado porque es una responsabilidad enorme si te lo tomás en serio. Yo amo a mi bebé y estoy feliz de no tener un trabajo de empleada, para separarme de ella los ratitos que quiero y no que debo. No me banco las minas que eligen trabajar porque sí, o que se llevan los bebés (crías) a sus laburos como las modelos o actrices para que el bebé las acompañe y en realidad no dejan descansar su ego y egoísmo ni cuando más están amando.
Volviendo al tema de mis viejos, están más felices qué nunca. Miranda en 5 meses y medio les dio más alegrías que yo en toda mi vida. Y yo, feliz.

14.10.11

Madre.

No entendía la palabra madre hasta que nació Miranda. Mi bebé. Mi amada. Mi alma. Mi todo. Nada es igual después de la llegada del primer hijo. Si bien no tengo más para comparar, supongo que por nuevo ya es diferente. La revolución hormonal que se sucede durante y después del embarazo es maravillosa y a la vez odiosa. Angustia, euforia, llanto, felicidad, agotamiento, excitación, sos una persona permanentemente bipolar. Pero eso pasa, no del todo para quienes damos la teta. Nunca tuve onda con la teta. Y tratar de racionalizar que por ahí me está saliendo el alimento de mi hija, es fuerte y raro. Miranda es lo más, cariñosa, simpática, compañera, y lo más hermoso que vi en mi vida. Me llena la vida de luz, su amor es constante e incondicional. Nunca pensé que se sentía esto, siempre lo vi de cerca pero ahora va por adentro. Y estoy feliz porque sé que mi hija tiene el mejor papá del mundo! Además de buen marido, que me banca con 22 kilos de más y me sigue trayendo un cuartito de helado todos los sábados. Pero necesito empezar a recuperarme físicamente porque siento que la ropa que usaba hace 1 año, le pertenece a Evangelina Anderson y no a mi. Los jeans me suben hasta pasar la rodilla!! Tengo que volver, mientras tanto vuelvo por acá...